Luis Videla

 

REGRESO

 

 

 

Te imagino inmóvil,

la mirada errabunda

más allá del cristal,

los ocres y naranjas

de la tarde de otoño,

tiñendo tus pupilas de felino.

 

Sé que te duele la velocidad

que te aleja y que te acerca,

como a ese zorro pampeano

que corre por la chatura,

de regreso a su madriguera.

 

 

TUS LABIOS

 

 

 

Contacto mullido y

entrega sin reticencia en

ese caldero de fuego húmedo

que es tu boca.

 

Besar tus labios es conocer

con certeza la respuesta

de la adivinanza de Sansón:

eres la miel en la boca del león.

 

 

IMAGINA

 

Imagina, por un instante,

que te suelten las alas,

que encuentras los puentes,

y que puedes saltar,

de estrella en estrella.

 

Imagina, por un instante,

que puedes hundirte,

y bucear con ganas,

en las honduras blandas

de aguas amistosas.

 

Imagina, por un instante,

que la geometría está ahí,

que el sol brilla en la mañana,

que los luceros no son

polvo suspendido en la noche.

 

Imagina, por un instante,

que no eres quien aparentas,

que no sabes lo que sabes.

que no tienes lo que tienes.

que eres lo que soñaste ser.